
Por: Oz Castro
contacto@cortosverdes.com
Después de estos meses de receso el cual me sirvió para seguir disfrutando de lo que más me gusta que es ver cine, ver cine y ver más cine, regreso a esta su columna, amigo lector, para continuar escribiendo acerca del séptimo arte desde un “enfoque” cinematográfico y otras cosas más que surgen alrededor de esta belleza del celuloide.
Pues hasta ahorita, no he escuchado a nadie de los candidatos a ocupar una de las responsabilidades más importante de un país que es la presidencia, hablar acerca de las cuestiones culturales cinematográficas de nuestro México o por lo menos no me he enterado, solo he visto y escuchado un sinfín de promesas que si bien no deberían ser promesas, lo son por default, ¿a quién le gusta escuchar de tanto balaceado y tanto desempleo? Aunque en realidad deberían de ser obligaciones, no es cuestión de prometer, ¡es cumplir! Si usted contrata a un policía éste no le va a decir “prometo velar por su seguridad” porque no es que tenga que prometer, tiene que cumplir, para eso se le contrata, y bueno, ¿esto que tiene que ver con el cine?... Allá voy.
Parece que las cosas han cambiado a paso muy muy lento, no digo que todo ha sido un panorama incierto de nuestro cine mexicano, solo que a diferencia del 2006 que se produjeron 64 películas, en el 2011 llegamos a la cifra de 73, según el Anuario Estadístico de Cine Mexicano realizado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE); ¿qué está pasando? ¿Significa que tuvieron que pasar 6 años para poder levantar la producción de 9 proyectos más? No hemos salido de los 70’s, pareciera que a alguien le gusta recordar sus años de juventud desde una oficina burocrática haciendo todo lo posible por no salir de “X” cantidad de producciones, se lo digo por lo siguiente: 2006 (64 filmes) 2007 (70) 2008 (70) 2009 (66) 2010 ( 69) 2011 (73)… total, parece que no es prioridad ¿cierto?
Tal vez la copia y el sello burocrático de algún ferviente defensor del oficio diga que “se hace todo lo posible” y sí, se hace todo lo posible, pero por permanecer en el “Saturday Night Fever” ( Fiebre de Sábado por la Noche 1970), cuando deberían de darles las herramientas suficientes a las instituciones encargadas de velar por el cine nacional ($$$) y al productor las facilidades (leyes e incentivos fiscales) para que se pueda producir y distribuir en un mercado de cine más sano y competitivo. Es un sueño o una locura de quien escribe esta columna, pero llegará el momento en que el cine volverá a ser parte de la canasta básica, de esa canasta básica que desapareció a la entrada del Tratado de Libre Comercio (TLC).
No, no me mal interprete, la manera en que el gobierno da el dinero a las instituciones encargadas de la producción, difusión y exhibición de cine mexicano (esto ya es trabalenguas), hacen que ésta última sea insuficiente, se le amarran las manos terriblemente, pues no es prioridad, al parecer. Lo cual me hace pensar que cada año, cada sexenio y en cada “promesa” serán el mismo cuento de siempre.
De hecho, ahora existe un tipo de “bracero” diferente, ese que se va a otro país a buscar otro tipo de fortuna… la oportunidad de hacer su sueño realidad, si ya no por negocio, por amor al arte sí. Ese nuevo tipo de bracero ha comenzando a surgir recientemente en los últimos años y aunque ha existido desde décadas, se está comenzando a hacer más palpable pero eso sí, cuando gana premios y se hace de un nombre, nuestro gobierno es capaz de hacer verbenas populares, de queman castillos y hasta un “torito” para que amarre la fiesta patriótica en honor a aquel distinguido director de cine que representa orgullosamente a su país.
Cabe reconocer que la labor de IMCINE es titánica, es una institución que ha luchado en cada sexenio por permanecer de los embates de la economía nacional, ha tenido sus bajas y altas, por lo tanto no es solo un instituto más, es parte de nuestra cultura.
Independientemente de quien gane en las próximas elecciones, solo usted sabe por quién votará, pero de lo que sí estoy seguro es que estos cuatro deben contemplar al cine nacional en su agenda política, porque entonces no dudo que surja esta pregunta incomoda (al transcurrir de los años) que en cierto comercial un hijo hace a su padre, pero ésta vez diciendo “¿Y el cine mexicano apá?”, teniendo como respuesta solo una buena evasiva; ¡total, ya está en la silla!.
¡Hasta el próximo mes!
By AWeb Design
DOLL MAGAZINE Somos una revista para ti mujer que eres universitaria, profesionista o ama de casa....
10 October 2011 Read more...El Cortometraje no solo entretiene, no solo es un trabajo estudiantil ó buscador de premios y reconocimientos, ...
01 January 2011 Read more...Galería de cortos en línea: Más de 200 cortometrajes están concentrados en nuestra página, de...
01 January 2011 Read more...